domingo, 2 de septiembre de 2012

El olfato

Es uno de los cinco sentidos, la nariz es su principal órgano. El sentido del olfato permite apreciar el olor de los cuerpos.
No todos los cuerpos poseen olor. Los que lo poseen se llamanodoríferos y los que no tienen olor, inodoros. 
Para que un cuerpo posea olor es necesario que emita partículas pequeñísimas que se mezclen con el aire. Para poder distinguir un olor de una sustancia (ya sea, una galleta o algo que se esta incendiando) las moleculas emitidas por las sustancias viajan por el aire.
El tamaño de las moléculas influye en el olor; las moleculas mas ligeras llegan mas rapido. A esto se le llama volatilidad.

El olfato se encuentra en las fosas nasales que son dos orificios localizados por detrás de la nariz y encima de la boca. Las fosas nasales están separadas por un tabique cartilaginoso. 
Los cornetes son los encargados de realizar las principales funciones de la nariz: humectar, calentar, limpiar y dirigir el aire que respiramos hacia el interior de los pulmones.  Están recubiertos, al igual que todas las paredes de las fosas nasales, por una membrana llamada Pituitaria que en su parte inferior está recorrida por gran cantidad de vasos sanguíneos y por ello se denomina Pituitaria roja. Las glándulas que forman esta Pituitaria roja segregan una mucosa que se encarga de calentar y humedecer el aire que, por el sector de los cornetes, pasa camino de los pulmones.
En la parte superior, esta membrana se llama Pituitaria amarilla y tiene numerosas ramificaciones de células olfativas que recogen los olores y las envían al bulbo olfativo. Esta zona es sensible a los olores.
El sistema óseo de la nariz está constituido por huesos, cartílagos duros y cartílagos blandos. Los huesos duros forman la parte superior y los laterales del puente, los cartílagos forman los laterales de las fosas nasales y el propio tabique nasal.
Las paredes nasales están revestidas por mucosas, segregadas por la membrana Pituitaria, que tienen como función esencial el acondicionamiento del aire inhalado. Además, la mucosa atrapa y quita el polvo y los gérmenes del aire cuando entran en la nariz.
 En el epitelio olfativo se encuentra, la pituitaria amarilla, constituida por un grupo de células nerviosas con pelos microscópicos llamados cilios. Estos están recubiertos de receptores sensibles a las moléculas del olor.
Hay unos veinte tipos distintos de receptores, cada uno de los cuales se encarga de una clase determinada de moléculas de olor. Estas células establecerán sinapsis con las neuronas de los bulbos olfatorios, que mandarán las señales al cerebro.
Cada fosa nasal se comunica por una abertura con el exterior. A la entrada de ellas se encuentran pelos gruesos y cortos. El interior está recubierto por una membrana llamada pituitaria. 
En las fosas nasales se encuentra la mucosa olfativa o pituitaria.
Al inhalar, los olores entran en la nariz con el aire que respiramos por las fosas nasales y llegan a la pituitaria, que reconoce los olores y manda la información al cerebro por medio del nervio olfativo.
En el cerebro se reconocen los olores.
El olfato contribuye a la iniciación de los procesos de la digestión. Así, cuando los distintos olores alcanzan el centro olfatorio del cerebro, éste envía al estómago los estímulos adecuados para que comience la producción de jugos digestivos; en este proceso interviene también la visión, de tal forma que ante la presencia de la comida empieza a producirse saliva en la boca.


La perdida del olfato o anosmia puede ser parcial o total, temporaria o definitiva.
La anosmia parcial o total puede ser producida por una alteración o fatiga olfativa de la mucosa pituitaria, por vegetaciones, por lesiones de tipo infeccioso en la pituitaria o por inflamación provocada por un resfrío común. En estos casos la perdida del olfato suele ser temporaria. La anosmia definitiva generalmente es provocada por una lesión del nervio olfatorio.



Creditos:  http://nuestros5sentidos.blogspot.com/



No hay comentarios:

Publicar un comentario